¿HACIA UNA NUEVA PEDAGOGÍA DEPORTIVA?
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¿HACIA UNA NUEVA PEDAGOGÍA DEPORTIVA?

Cuando los famosos filósofos griegos Sócrates, Platón, Isócrates y Aristóteles dieron lugar al tema educativo e hicieron surgir la palabra pedagogía, nunca imaginaron que la relación educando-educador podría cambiar de un método presencial, en el cual la comunicación es obligadamente directa (cara-cara), a una virtual, donde el maestro se comunica a través de un medio electrónico, que si bien permite la comunicación visual y auditiva, todo se realiza sin el menor contacto físico.

Como lo señala la educadora María Pilar Garrido “la pedagogía es la ciencia que estudia la metodología y las técnicas que se aplican a la enseñanza y a la educación”; sin embargo, su labor trasciende el ámbito de las unidades de entrenamiento. La formación que provee el entrenador incluye aspectos de carácter psicológico, moral, social, cívicos, etcétera. Todo este conjunto de elementos son los que forman al nuevo ciudadano, por ello la importancia del rol del entrenador en su relación directa con sus alumnos. Como bien lo estableció el ilustre pedagogo Jean-Jacques Rousseau, en su obra Emilio: “la importancia de la educación es despertar el interés del niño y no a través de la disciplina”.

La primera vez que supe del concepto “pedagogo deportivo”, fue en el libro “principios de la lucha libre para niños y adolescentes” (1977), escrito por el renombrado entrenador búlgaro Raiko Petrov (qepd), a quien tuve el honor de conocer cuando participé en la “Escuela Superior para Entrenadores de la FILA”, en Varna, Bulgaria, en el año 1982. Petrov señalaba como uno de los principios básicos de todo buen entrenador, el conocimiento previo de las características biológicas, físicas y psicológicas de sus atletas, con el objeto de poder individualizar los métodos de enseñanza y cargas de trabajo pero, fundamentalmente profundizar en la tarea formativa del “pedagogo deportivo” que va más allá de obtener buenos resultados competitivos.

Es entendible que, ante las limitaciones impuestas por la pandemia del covid-19, se substituya el entrenamiento presencial por uno virtual, con el objeto dar acompañamiento a los atletas que disciplinadamente continúan ejercitándose en casa; no obstante, por ningún motivo, debe pensarse que con ello se logra cumplir con los objetivos pedagógicos, porque nada podrá reemplazar la función que realiza el entrenador cuando interactúa directamente con sus atletas, corrigiéndoles, motivándoles y conociendo sus problemas y/o necesidades.

Así como en el siglo XIV se dio la ruptura del dogmatismo escolástico, de igual forma, la “pedagogía virtual” será un pequeño paréntesis en la historia, muy pronto el entrenador deportivo retomará su importante función educadora. Eso esperamos.

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