DIGNIFICACIÓN DEL ENTRENADOR DEPORTIVO:
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DIGNIFICACIÓN DEL ENTRENADOR DEPORTIVO:

Al analizar el medallero de los Juegos Deportivos Panamericanos, comprobamos que a partir de la década de 1960, los mejores resultados corresponden a aquellas naciones donde la profesionalización de maestros de educación física y entrenadores se empezó a impartir a nivel superior; es decir, eliminando el empirismo.   Por ejemplo:  Brasil, Cuba, Colombia, México y Argentina.

Existen diversos grados académicos, los cuales son impartidos -de forma presencial o a distancia (online)- por universidades legalmente reconocidas, los cuales van desde:   Nivel medio:  Profesores de enseñanza media (carreras técnicas), nivel superior:  Licenciaturas; hasta  Postgrados:  Maestrías y  Doctorados.  Significa que, para obtener un grado de Magíster, una persona debe estudiar en promedio 9 años.

La mayoría de países cuentan con recurso humano calificado para atender el proceso de enseñanza-aprendizaje, desde la base de la pirámide hasta el alto rendimiento.  No obstante, algunas veces, de forma inexplicable, se privilegia la inversión en infraestructura, burocracia o cualquier otro tipo de programas, relegando la contratación de personal técnico, quienes con mucho esfuerzo personal logran culminar sus estudios.

Tampoco se aplica la meritocracia y, las plazas o contratos laborales, son otorgados generalmente por compadrazgos o para cubrir favores políticos, con lo cual excelentes profesionales del deporte deben trabajar en forma particular o incorporarse a empresas dedicadas a otras actividades.   Esta situación provoca no solo la perdida de valioso recurso humano calificado, también el atraso para el país en materia de desarrollo institucional pues, los cargos son ocupados por gente improvisada.

Con excepción de los deportes profesionales, en muchos países de nuestra región, los entrenadores son considerados trabajadores de segunda y hasta tercera categoría. Los contratos son por determinado período de tiempo, sin ningún tipo de prestaciones, ni estabilidad laboral.  La escala salarial es poco atractiva y generalmente los emolumentos no corresponde a su nivel académico y experiencia laboral.

Por lo anterior, cobra especial relevancia el texto de la “Ley del Entrenador Deportivo”, aprobada el 18 de junio del año en curso, por parte del  Senado de la República de  Colombia, quedando únicamente pendiente su revisión por parte de la Corte Constitucional.   Dicha disposición tiene, entre otros, los siguientes beneficios:

1) Se reconoce la actividad del entrenador deportivo, como una profesión; 2) Se establece que el Colegio Colombiano de Entrenamiento Deportivo será el ente que acreditará a los entrenadores deportivos; 3) Se mantienen los requisitos para ser matriculados en el Registro de Entrenadores Deportivos y obtener la tarjeta de entrenador deportivo, en los casos en que se obtenga un título académico de profesional universitario en deporte, educación física o afines o el título en el nivel de formación tecnológico y técnico profesional en deporte o entrenamiento deportivo; 4) Se ratifica que la persona que a la fecha de entrada en vigencia de la presente ley, se encuentre ejerciendo actividades de entrenamiento deportivo, sin haber adquirido un título académico, obtendrá un registro de entrenador deportivo de carácter provisional por el término de cinco (5) años, renovables por cinco (5) años más; 5) Se establece un plazo de tres (3) años para obtener la inscripción o registro, contados a partir de la vigencia de la presente ley. Esto significa, que cumplido el plazo, se sancionará el ejercicio ilegal de la profesión.

Lo anterior, constituye un excelente referente de cómo debe legislarse en favor de la dignificación de los entrenadores deportivos pues, con este nuevo marco legal, también podrá garantizarse un retiro digno a tantas personas que dedicaron su vida a la enseñanza deportiva pero, al envejecer son relegados, quedando excluidos de los programas de asistencia social, ya no digamos de una merecida jubilación.

 

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8 Comments
  • Héctor Camacho
    Posted at 12:39h, 28 agosto Responder

    Pocos países sudamericanos valoran el trabajo del entrenador deportivo y mucho menos los ven como profesionales.
    Es por ello la poca inversión económica en el deporte y por ende el resultado de sus atlétas.

  • Juan Carlos Vasquez Santos
    Posted at 12:49h, 28 agosto Responder

    Los resultados se. Pueden obtener de forma que el entrenador se vaya especializando en su labor, pero en medida el nivel académico del mismo vaya en aumento se verá reflejado en sus resultados. Magnífica ley que adoptaron en el país suramericano…

  • Jorge González Acosta. Ecuador
    Posted at 12:56h, 28 agosto Responder

    Excelente artículo, ojalá y la mayoría de países tomen el ejemplo de Colombia. Los entrenadores somos educadores, desarrollamos además de las capacidades y habiilidades específica del deporte en los niños y jóvenes valores éticos y cívicos, contribuimos a la personalidad del deportistas. Muchas felicidades por este importante artículo. Gracias.

  • Pedro Rojas
    Posted at 13:14h, 28 agosto Responder

    Excelente articulo

  • Nilton soto
    Posted at 14:02h, 28 agosto Responder

    Muy buen artículo, estimado presidente, relata la realidad de los entrenadores en Latinoamérica, ojala todos los paises sigan el ejemplo de colombia en materia legal para los entrenadores.

  • Julio Mendieta
    Posted at 20:57h, 29 agosto Responder

    No se reconoce la actividad del entrenador como debe ser y considero que esta función, no es solo para preparar a los atletas, se convierten en Padres Pedagogos, felicitaciones a todos los que en el mundo se dedican a esta actividad, en especial los de mi país y América.

  • Carlos García
    Posted at 10:26h, 31 agosto Responder

    No tenía conocimiento de la iniciativa del gobierno colombiano de profesionalizar al entrenador deportivo, por lo que te agradezco Chino que la hayas compartido, como ejemplo que quizás pudieran seguir otros países. Son tantas las competencias necesarias para ejercer esa actividad, tantos los esfuerzos y tanta la responsabilidad que parece hasta ridícula el poco reconocimiento que tiene esta actividad a ojos de la sociedad y legisladores.
    Como dice Mendieta, los entrenadores incluso se transforman en padres pedagogos, que no solo enseñan un deporte, sino que educan en el sentido más amplio de la palabra.

  • Jose Antonio Lopez-Chirino
    Posted at 13:36h, 27 octubre Responder

    Interesante artículo lo que inspira aún más a exponer la profesionalización del entrenador deportivo. Por más de 30 años proponiendo un sistema para la profesionalización del entrenador con alta y amplia experiencia en el deporte de alto rendimiento, en atención a la necesidad de complementación teórica. Para alcanzar óptimos niveles de desarrollo en la esfera del deporte, es necesario disponer de una sólida y coherente concepción científico-académica. La profesionalización del entrenador deportivo implica la construcción del conocimiento sistemático con la teoría y la metodología del entrenamiento y el conocimiento de diversas disciplinas científicas, como la medicina, la kinesiología, psicología, sociología didáctica y filosofía. En este recurso humano recae una gran responsabilidad debe ser capaz de comprender que la práctica deportiva, a la vez de ser una actividad física, se diferencia de esta por una serie de características específicas que determinan a su vez la complejidad de su enseñanza. Escasa existencia de universidades que preparen y egresen licenciados especialistas no sólo en los múltiples y diversos tipos de deporte, sino en otras áreas como organización deportiva en todos sus niveles (actos masivos, mega-eventos deportivos, técnico-administrativos, otros.). Los diseños curriculares, determinantes del perfil de egresados de las universidades están orientados hacia la educación física en los programas de estudios que estipula el sistema educativo para la educación básica, media, diversificada y profesional. Existe una deuda social con un gran número de entrenadores deportivos, quienes durante largos años han dedicado su vida al progreso del deporte nacional y no alcanzaron obtener un nivel académico universitario que les permitiera garantizar una mejor calidad de vida. En Venezuela no se preparan especialistas en una gran cantidad de tipos de deporte (esgrima, boxeo, lucha olímpica, kárate do, tae kwon do, nado sincronizado, clavados, judo, piragüismo, fútbol, otros), de suma importancia para el país desde el enfoque Olímpico; para el trabajo técnico-administrativo para los niveles público-gubernamental (escolar, parroquial, municipal, estadal, nacional) y privado (clubes, ligas, asociaciones, federaciones, otros); no se preparan especialistas en teoría y metodología del entrenamiento deportivo; en procedimientos de recuperación, basados en estudios biomédicos; y no se preparan especialistas en el trabajo con niños para efectos del deporte menor. En consecuencia, la actividad física y el deporte en general son conducidos por entusiastas. Como se puede observar, las múltiples y severas deficiencias arriba descritas se convierten en necesidades sujetas a solución y, al mismo tiempo, en poderosos estímulo y fundamento para la creación de un sistema de de profesionalización para el entrenador deportivo experto, orientado a frenar por una parte el caótico desarrollo espontáneo y por la otra impulsar un lógico, racional y ordenado desarrollo y perfeccionamiento técnico-científico del deporte nacional y estadal.

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